Los retos que tienen las empresas familiares para su transición

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Tan solo un 13% de las empresas familiares que han ejecutado un proceso de transición generacional logran completarlo, ya que es un objetivo sumamente complicado por lo que  se recomienda ser procesado por alguna consultora especializada.

Lo que empieza como un pequeño negocio con el paso del tiempo se vuelve un patrimonio más complejo donde la transición generacional es clave. La encuesta se realizó a más de 200 miembros de las futuras generaciones (Next Gen) de familias empresarias en todo el mundo, el 70% pertenecen a América Latina.

“Las habilidades necesarias para gestionar un negocio, son diferentes para gestionar un patrimonio. Lo que ocurre es que un emprendedor (una generación) crea un negocio y la generación siguiente se enfrenta al reto de gestionar un patrimonio que va mucho más lejos que el negocio”.

El estudio de Credit Suisse destaca que a nivel global, fomentar la mentalidad emprendedora es lo más importante para las empresas familiares con 34.8%, le siguen valores familiares con 30.4%, control familiar con 19.6% y al final las habilidades de gestión con 14.3%.

En México, lo más importante son los valores familiares, seguido de la mentalidad emprendedora, el control familiar y las habilidades de gestión.

“Las habilidades de gestión son las menos importantes porque es algo que de alguna manera se puede comprar en el mercado, pero lo que no puedes comprar es un buen dueño para tu compañía. Lo que quieren los Next Gen, es muy diferente a lo que quieren sus padres”.

Otro aspecto importante para las empresas familiares, que no es únicamente sus activos financieros, es la parte emocional que está muy arraigada en este tipo de empresas.

“La riqueza socioemocional (SEW por sus siglas en inglés) es muy importante para las empresas familiares. Habrá cosas que las familias no harán aunque eso les haga ganar más dinero si eso va a afectar su reputación. O habrá cosas que no harán si eso les hace perder el control de la compañía”.

El SEW, según el estudio, se mide en una escala de uno a cinco y está compuesto por cuatro aspectos: Desde mantener el control e influencia familiar, identificación de la familia con los activos que controlan, implicación en la sociedad/comunidad, presencia de los lazos emocionales entre los miembros de la familia y trasmitir el legado.

Transferir el patrimonio sin matar la ambición

El cambio de mentalidad de empresa familiar a familia empresaria, requiere el desarrollo de estructuras que permitan tratar los aspectos socioemocionales distinguiéndolos de los aspectos puramente económicos.

Para una exitosa transición te ofrecemos nuestro servicio de transiciones familiares.

Fuente: Forbes México

 

 

 

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